jueves, 2 de mayo de 2013

Escultura entre los árboles


Los huecos entre los árboles son grandes mirillas para divisar el paisaje oculto detrás de las ramas. Las formas se intuyen y se confunden, obligando al espectador a fijar su atención más allá de primeros planos cerrados, casi herméticos. Paseando por el parque, me pareció que esta escultura se alzaba como un árbol más: silenciosa, resistente al frío y a la lluvia, rompiendo el horizonte como una lanza blanca.

Gotas de lluvia sobre las hojas


La Naturaleza siempre deja sus huellas: arena removida después de un vendaval; capas de escarcha blanca durante un día de nieve; o gotas de lluvia sobre las hojas tras el final de una tormenta. Tomé esta instantánea a finales de abril, cuando la primavera se empeñaba en esconderse en las varillas de los paraguas y en el forro de plumas de los abrigos. Las hojas de un árbol grande parecían manos que sostenían pequeñas perlas de agua. Me acordé del título de la novela de Kawabata: “Historias en la palma de la mano”. O en la palma verde de las hojas. Una buena fotografía siempre contiene una historia.