domingo, 19 de enero de 2014

Hermanos




Tienen muy pocas horas en este mundo. Apenas pueden abrir los ojos y demuestran la indefensión propia de quienes acaban de llegar a un territorio desconocido, luminoso, con ruidos y seres extraños que no son capaces de identificar. Son pequeños, frágiles y vulnerables, pero entre ambos movilizan una fuerza arrolladora. Entre los dos hay un vínculo poderoso que les une a su experiencia previa en el vientre materno. Un testigo que le ha acompañado desde su primer latido de vida, una presencia con la que han ido creciendo, transformándose, convirtiéndose en lo que son ahora. Un compañero de viaje, un cómplice, un amigo leal: un hermano.

 
El cariño y la naturalidad con la que estos gemelos recién nacidos se abrazan mientras toman su primer baño hacen que la palabra “hermano” tome todo su sentido. No creo que sea casualidad que se hayan convertido en uno de los temas más comentados en redes sociales durante este fin de semana. Estas imágenes tienen algo que nos atrapan: nos llevan atrás en el tiempo y nos hacen revivir nuestras propias experiencias familiares, nuestros primeros cumpleaños, nuestros juegos infantiles, nuestras primeras lecciones en la escuela. Y en muchos casos, también hemos tenido un cómplice, un hermano o una hermana con la que hemos compartido millones de historias. Ojalá nunca perdamos la cercanía y espontaneidad de estos gemelos. No dejemos que se interpongan los años, las diferencias o la falta de comunicación. Recordemos siempre el calor y el afecto de nuestros primeros abrazos.