viernes, 26 de marzo de 2010

Sin vergüenza

Actúa con la severidad de un dedo que señala, acusa y condena. Provoca rubor en las mejillas y extiende una mancha negra en la autoestima de quien la padece. La vergüenza es un sentimiento tóxico, una forma sutil de miedo que mina a las personas con el efecto corrosivo de la lejía. Si tuviéramos menos vergüenza a mostrarnos como somos en realidad, a actuar sin que nos frenara la amenaza de equivocarnos, seríamos mucho más auténticos y espontáneos.

La vergüenza es el producto de un juicio múltiple: de los padres, los profesores, los amigos, la pareja, la familia política, los jefes, los clientes, los vecinos…

Demasiadas opiniones. Demasiadas expectativas. Demasiado ruido.

La vergüenza es un gran enemigo de la libertad.

Mañana de domingo


Músicos de jazz. Plaza de las Cortes (Madrid)

Ruptura

Una puerta que se cierra haciendo mucho ruido.

África

Charcos enormes al borde del camino. Manadas de animales que cruzan la Sabana. Niños de color bailando bajo la lluvia.

viernes, 19 de marzo de 2010

Locutorios

Son las nuevas torres de Babel, en pequeño formato y con paredes de hormigón. Los locutorios se han abierto paso en las grandes ciudades a golpe de pasajes de tercera y rostros que hace tiempo que sólo se ven en fotografías. Por suerte, siempre queda la voz. En árabe, chino, inglés, ruso, rumano…

Entrar en un locutorio es mirar por el cristal de un caleidoscopio. Una mujer con velo blanco que habla atropelladamente; un oriental de sonrisa nerviosa; un chico africano con camiseta de colores que sale de una cabina arrastrando pesadamente los pies; un dependiente argentino que cobra las facturas mientras saborea una taza de mate… Los locutorios son lugares que sirven para saltar las fronteras sin pasar por las aduanas y tener la sensación de estar un poco más cerca mientras un tarificador computa el coste de una llamada telefónica…

Es difícil que alguien comprenda la nostalgia si nunca ha empezado -desde cero y en solitario- una nueva vida en otra ciudad.

La distancia es una carga muy pesada.

miércoles, 17 de marzo de 2010

sábado, 6 de marzo de 2010

Deseo de aprender

De pequeña quise ser profesora, pediatra, diplomática, traductora, bailarina, investigadora… Quería aprender, experimentar, vivir muchas vidas dentro de la que a mí me había tocado. Me fascinaban las aventuras y los retos y no quería perder ninguna oportunidad de descubrir cosas nuevas. Lo desconocido siempre era un desafío y lo distinto (paisajes, personas, culturas, tendencias…) se presentaba ante mis ojos como un territorio por explorar.

Con el paso de los años ese deseo sigue intacto. Con menos romanticismo y menos ideas preconcebidas, pero con la misma ilusión y la misma fuerza. Por eso he puesto en marcha este blog. Me parecía una forma original de traspasar los límites y vivir una experiencia diferente. Escribir en el ciberespacio es lo más parecido a enviar mensajes dentro de una botella: nunca sabes cuál será su recorrido ni a qué manos llegará. Tan sólo hay una cosa de la que estoy segura: merece la pena intentarlo.